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Mostrando entradas de marzo, 2016

Apps para desarrollar la creatividad de los niños

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Este artículo nace a raíz de una conversación en el muro de Facebook Laura Mascaró, donde me he comprometido a escribirlo. El tema es la tecnología. Hay muchos padres y madres que se resisten a acercar a sus hijos a la tecnología, creyendo que les perjudica o que perderán las habilidades analógicas, etc. Pero lo cierto es que esta privación del acceso a las herramientas, que han venido para quedarse, abre una brecha de habilidades y destrezas entre estos niños y los que sí tienen esta oportunidad, una brecha que se agranda cada vez más y que puede suponer una gran desventaja competitiva en su vida adulta.

Cómo manejar el ruido en el aula

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Una de las ideas con las que más en desacuerdo estoy y que se lleva a la práctica tanto en la educación formal como en la no formal es que los niños deben guardar silencio. Toda la organización y metodología de las actividades se basa en esta idea. Muchas veces se evita incorporar actividades novedosas y creativas para evitar que el entusiasmo desborde a los niños. Mientras tanto el odioso imperativo "¡callaos!" está a la orden del día. Este imperativo está al orden de cada día y de cada clase. Lo terrible es que muchas de las actividades creativas que se podrían realizar son descartadas por temor al ruido y al entusiasmo infantil.

Cuándo empezar a desarrollar la creatividad

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Hace unos meses tuve el placer de intervenir, junto a Guzmán López, en el podcast de Laura Mascaró. La única cuestión en la que discrepamos Guzmán y yo fue sobre si los niños eran o no eran creativos por sí mismos. Yo afirmaba que sí (y me mantengo), pero creo que él tenía razón también, si se refería a grupos de edad diferentes a los que yo me refería. Lo cierto es que cuando decimos "niños" nos referimos a personas entre 0 y 14 años, un abanico demasiado diverso como para poder hacer afirmaciones que encajen bien con todas estas edades. Un bebé es un niño y, evidentemente, no es creativo, en cambio se puede afirmar sin temor a equivocarse que un niño de 13 años sí que lo es. Antes de continuar leyendo, te recomiendo que leas cuál es la diferencia entre creatividad e imaginación.