Apps para desarrollar la creatividad de los niños

Imagen
Este artículo nace a raíz de una conversación en el muro de Facebook Laura Mascaró, donde me he comprometido a escribirlo. El tema es la tecnología. Hay muchos padres y madres que se resisten a acercar a sus hijos a la tecnología, creyendo que les perjudica o que perderán las habilidades analógicas, etc. Pero lo cierto es que esta privación del acceso a las herramientas, que han venido para quedarse, abre una brecha de habilidades y destrezas entre estos niños y los que sí tienen esta oportunidad, una brecha que se agranda cada vez más y que puede suponer una gran desventaja competitiva en su vida adulta.

Un hábito creativo esencial

A veces queremos rizar el rizo y hacer cosas espectaculares con tal de desarrollar la creatividad de los niños, pero en realidad es todo muy sencillo, basta con aprovechar las inclinaciones naturales que ya tienen.

Una de las cosas que los niños practican mucho y los adultos no, es el dibujo. No existe niño en el mundo, al menos en el nuestro, que no dibuje. Y ellos no se andan con tonterías tipo "es que no sé dibujar", ni siquiera se plantean la cuestión hasta los últimos cursos de primaria cuando, con el espíritu crítico que les inculcamos insistentemente, dejan de hacerlo a menos que sean especialmente talentosos.


El dibujo es una forma de expresión natural en los seres humanos, desde hace miles de años, desde antes de la existencia de los lápices y todos los maravillosos inventos que tenemos ahora a nuestra disposición. Es por esto por lo que los niños se sienten inclinados hacia esta práctica incluso cuando no tienen ningún dominio del lápiz y sólo consiguen hacer rayas desordenadas de diversos colores (en el papel, en los libros, en la pared, o donde les encuentre la inspiración).

Con el tiempo, a medida que van creciendo, bastante antes de que el espíritu crítico haga su dictamen letal, nuestra forma de vida les va alejando del dibujo y cada vez se presentan menos ocasiones para practicarlo. Damos a entender de alguna manera, mediante el currículo y los hábitos, que en realidad el dibujo es cosa de niños pequeños, que no sirve para nada más que para entretenerse o aprender a dominar el lápiz; logrado esto último, parece que el dibujo pierda su función. Pero ¿realmente es así? 

Veamos cuáles son los beneficios que aporta el dibujo. No voy a contar ninguna teoría ni voy a mencionar estudios sesudos, sino aquello que yo misma he podido comprobar al reincorporar el dibujo a mi vida tras décadas de atrincherarme en el "no sé dibujar" y considerándome especialmente negada.

  • Concentración y foco. El dibujo favorece la concentración, de hecho hasta absorbe por completo, haciendo que el tiempo transcurra de una manera diferente. Una línea tras otra, sin más pretensiones y en un momento dado lo único que existe es el presente y el propio dibujo. No es necesario ser gran artista, pintar un mandala ya cumple esta misma función. 
  • Pausa el ritmo. Un dibujo hecho deprisa siempre sale mal. Cuando los niños hacen un dibujo porque se les pide hacerlo, en vez de la propia iniciativa, se nota en el resultado. Ellos lo saben instintivamente y, cuando quieren dibujar algo hermoso (para regalar a sus seres queridos, por ejemplo), se toman el tiempo necesario, es decir, disminuyen su ritmo. Esto es algo que todos los niños de hoy en día deberían cultivar, para equilibrar el ritmo de los pensamientos con la propia naturaleza, contrarrestando los efectos de la sobreestimulación a la que están siendo sometidos. 
  • Silencio mental. El dibujo es una de las pocas actividades que no supone recibir información, con el añadido de dificultar el pensamiento verbal. Practicar el silencio mental no es otra cosa que meditar y esta es una forma natural de lograrlo en niños de corta edad. ¿Te has fijado alguna vez en la concentración silenciosa que puede llegar a tener un niño mientras hace un dibujo por su propio disfrute?
  • Estimula el hemisferio derecho del cerebro. La práctica del dibujo crea actividad en el hemisferio derecho, siendo las habilidades necesarias competencia de éste. Esto quiere decir que dibujando estamos equilibrando la estimulación entre los hemisferios cerebrales.


Hay palabras que se repiten en los puntos de arriba: equilibrar y pausar. En éstas se resume el gran beneficio que nos aporta el dibujo a niños y adultos.

Y ahora la gran pregunta ¿y cómo hacemos para que los niños no pierdan este tesoro por el camino hacia la adultez? Si bien en la primera infancia no es necesario en absoluto intervenir, cómo he dicho antes, la cuestión es que empiezan a verlo como algo para niños pequeños y lo destierran de sus actividades. Esto se debe a que siempre les ofrecemos una hoja (o cuaderno) en blanco y que dibuje lo que quiera. Pero, una vez superada la fase de dibujar casas, la familia, animales y algunas pequeñas escenas, es decir, una vez han superado la fase de representar el mundo que conocen, la actividad pierde interés. De lo que se trataría, pues, es de ofrecer nuevas perspectivas sobre el uso del dibujo. Aquí van algunas ideas:

  • Un diario visual en el que represente lo más importante, lo que más le ha gustado, o lo que más le ha impactado del día vivido a modo de recordatorio para el futuro. Cada día un dibujo o garabato.
  • Un cuaderno de proyectos, de cosas que querría hacer o que hará algún día, o cuando sea mayor. Un cuaderno con bocetos y unas notas, para que no se le olviden, igual que hacen los grandes creadores. O un cuaderno de sueños por conquistar.
  • Llevar siempre una pequeña libreta encima, con un lápiz de estos que se han quedado cortos, para usar cuando se aburre, cuando no le guste lo que hay a su alrededor, cuando se siente enfadado, etc. Es decir, una libreta como vía de escape.


Enseñar a llevar siempre encima un pequeño cuaderno y un lápiz, independientemente del contenido de ese cuaderno, es uno de los mejores hábitos que se pueden inculcar a los niños. No conozco a nadie creativo (insisto, a nadie) que no lleve siempre encima un cuaderno. Hace poco vi unas fotografías del contenido de los bolsos de diversos profesionales creativos y éste era el punto que todos tenían en común. Creo que debería inculcarse desde muy pequeños, todo el mundo tiene grandes ideas en un momento dado, pero éstas se pierden por no haber sido registradas. Al mismo tiempo, al ver unas cuántas ideas anotadas, les hará ser más conscientes de que tienen la capacidad creadora. Poco a poco sus ideas serán más brillantes y creativas y serán inmunes a la creencia de que no tienen imaginación o creatividad.


¿Y tú? Como sabes, no se puede enseñar más que con el ejemplo. Lleva también una pequeña libreta contigo y anota en ella las cosas que se te vayan ocurriendo, garabatea en vez de hacer fotos con el móvil, anota y captura imágenes, no importa si sólo haces dibujos tipo hombrecitos de palitos, no importa que "no sepas dibujar" lo importante es que uses tu libreta. Si cada día haces este pequeño gesto, los niños querrán también hacerlo, ya no lo verán cómo una actividad para niños y lo incorporarán entre sus hábitos. 


Si este artículo te ha resultado interesante, puede que también te interese:


Comentarios

  1. Me encantó tu publicación. Dibujar por el propio disfrute... Gracias por los argumentos y la reflexión. Razones suficientes para dejar de ver el dibujo como una simple actividad para "entretenerlos" cuando nos sobra tiempo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias, Roberto. Realmente el dibujo es mucho más que un entretenimiento y, desde luego, entretener a los niños y niñas no es muy buena idea. Mejor que busquen ellos la manera de usar su tiempo.

      Eliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Apps para desarrollar la creatividad de los niños

La paciencia

Por qué los niños son más creativos