Mapas mentales para niños


Los mapas mentales son una potente técnica de generación de ideas, pero pueden ser utilizadas de muchas otras maneras en las actividades con niños. 

Pero primero veamos en qué consiste esta técnica. Se trata de crear una representación visual de un conjunto de conceptos, organizados y relacionados entre sí. Para hacer un mapa mental, se debe empezar por el centro, donde figurará el tema que se va a explorar, para después abrir ramas con los distintos aspectos del tema que se deseen explorar y éstas, a su vez, podrán contener tantas subramas como ideas surjan. Para realizar estos mapas mentales, hay que tener en cuenta algunos aspectos: 


  • Se debe utilizar una sola palabra por cada rama o subrama. Esto va a facilitar la asociación de ideas
  • Es mejor usar un color distinto para cada rama y seguir usando ese color para las subramas que salen de ésta. La variedad de colores estimula al cerebro y, por otro lado, se pueden distinguir los bloques de información de un solo vistazo 
  • Hay que utilizar palabras y dibujos. Los dibujos activan el hemisferio derecho del cerebro y nuestro lado creativo
  • Cuando se empieza a elaborar el mapa, hay que mantener la mano en movimiento, sin pararse a pensar. Si se acaban las ideas de una rama, se puede saltar a otra y luego volver atrás, así es como funciona nuestro cerebro, saltando de idea en idea y volviendo a la anterior con nuevas relaciones, por lo que es mejor aprovechar su forma de trabajar natural. Cuando no surjan ideas para saltar a otra rama, se puede aprovechar para hacer algún dibujo que represente o complete alguna de las ideas expuestas. 
  • Si una idea se relaciona con otra de otra rama, se puede trazar una linea que represente esta relación, ya sea en un color único, ya sea con una linea entrecortada. 



Hay muchísima información en la red sobre la elaboración de mapas mentales y también la puedes encontrar en mi otro blog, así que lo mejor es pasar a ver de qué maneras se pueden usar los mapas mentales con niños. Aquí van algunas propuestas.


  • Usar los mapas mentales cómo herramienta de presentación en los grupos de niños. Cuando empezamos a trabajar con un grupo nuevo, en las presentaciones los niños apenas se les ocurre decir su nombre y su edad, como únicos datos a aportar sobre sí mismos. Si previamente se les pide que hagan un mapa mental sobre sí mismos que les sirva de guía en la presentación (con una rama que explore lo que le gusta, otra sobre lo que no le gusta, otra sobre sus aficiones y otra sobre sus sueños) la presentación será mucho más rica y, además, los niños comprobarán cuánto tienen en común con los demás compañeros, por lo que la sensación de estar entre extraños disminuirá. Este mismo sistema sirve para trabajar el autoconocimiento y la identidad personal. 
  • Usar los mapas mentales como herramienta para trabajar la autoestima. En este caso abriremos una rama para aquellas cosas que se les dan bien, otra para aquellas cosas por las que han recibido felicitaciones alguna vez, otra para los logros de los que se sienten orgullosos y otra para aquello que quieren conseguir haciendo uso de todas estas habilidades. 
  • Usar los mapas mentales para estudiar y comprender temas complejos. En este caso, les indicaremos que abran una rama por cada apartado del tema a estudiar. Este sistema viene a ser como un esquema del tema, pero con la peculiaridad de poder ver el "esquema" de un vistazo y relacionar conceptos de un apartado y otro, haciendo visible esta relación. 
  • Usar los mapas mentales para planificar el horario y hacer una correcta gestión del tiempo. En este caso habría que crear un rama por cada día de la semana y desde ahí organizar todas las actividades de manera equilibrada. Además de un horario, este mapa mental ayuda a tener presente a qué dedican su tiempo y en qué medida, sobre todo si se añaden dibujos representativos. 

Estos son sólo unos ejemplos, pero yo he utilizado esta técnica con niños de muchas maneras diferentes y con objetivos distintos. Las posibilidades de los mapas mentales son extraordinarias y es muy buena idea iniciar a los niños en esta técnica que, sin duda les será de utilidad en el futuro. Una de sus principales ventajas es que ayuda a los niños a explorar las ideas más allá de las primeras que se les ocurran y, con el tiempo, se acostumbrarán a buscar y profundizar, sabiendo que siempre se les puede ocurrir algo más.

Si quieres estar al tanto de otras actividades que iré publicando en este blog, puedes suscribirte para recibir los artículos por correo electrónico, en el menú lateral derecho.

4 comentarios:

  1. Gracias, me ha encantado la idea. Voy a investigar cómo y los voy a usar en clase :)
    Un abrazo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Genial! Por lo que te conozco, sé que se te van a ocurrir ideas maravillosas para hacer con esta técnica. Y los beneficiados, los niños, que es justo lo que queremos.

      Un abrazo!

      Eliminar
  2. Por curiosidad, cuál ha sido la edad mínima con la que has realizado esta actividad?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo he trabajado mapas mentales con niños de a partir de 6 años, aunque eran niños con gran retraso escolar. Dependiendo de la edad y las características personales, van a necesitar más o menos ayuda (ayuda en forma de preguntas para provocar ideas/respuestas) hasta que empiecen a funcionar de manera más autónoma con esta técnica. Pero creo que se podrían trabajar los mapas mentales también con niños de 5 años siempre y cuando sepan escribir, tengan la grafomotricidad adecuada y el tema a explorar sea de su interés y acorde a sus conocimientos.
      Un saludo

      Eliminar