Apps para desarrollar la creatividad de los niños

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Este artículo nace a raíz de una conversación en el muro de Facebook Laura Mascaró, donde me he comprometido a escribirlo. El tema es la tecnología. Hay muchos padres y madres que se resisten a acercar a sus hijos a la tecnología, creyendo que les perjudica o que perderán las habilidades analógicas, etc. Pero lo cierto es que esta privación del acceso a las herramientas, que han venido para quedarse, abre una brecha de habilidades y destrezas entre estos niños y los que sí tienen esta oportunidad, una brecha que se agranda cada vez más y que puede suponer una gran desventaja competitiva en su vida adulta.

La imaginación y la creatividad no son la misma cosa

Habitualmente se confunde el concepto de creatividad con el de la imaginación y, muchas veces incluso con el arte o las manualidades, pero son conceptos distintos, aunque relacionados entre sí. Para empezar a trabajar la creatividad infantil es esencial distinguir estos aspectos y capacidades.


Para explicar la diferencia de manera sencilla voy a usar un ejemplo de estos últimos días. Varias personas, al ver la actividad descargable del último artículo, me han comentado que han conseguido saber cómo harían las figuras que se pedían. Y quiero subrayar que es cómo lo harían, no cómo lo han hecho. Han imaginado la solución al problema (algo que al hemisferio izquierdo le ha encantado, porque adora solucionar problemas), pero no han cogido un lápiz para hacer el ejercicio. Sin duda, estas personas tienen imaginación, aunque no más que tú, o que yo, o cualquier otra persona. Pero tras el ejercicio mental no ha quedado nada sobre la faz de tierra, ni tangible ni intangible, como resultado de su imaginación.
Una persona creativa coge el lápiz y hace el dibujo. Aquí ya intervienen ambos hemisferios cerebrales, el que resuelve el problema y el que plasma el dibujo. Después de hacerlo, sobre la faz de la tierra queda algo que no existía antes, puede que un sapo dibujado desde una perspectiva desde la que nadie lo había dibujado, o una princesa bailando can-can. Lo que la persona ha visto se ha plasmado en algo que los demás también pueden ver y tocar. Hay casos en los que lo que se plasma no se puede ver ni tocar (un perfume, una idea, etc.) pero de todos modos lo plasmado sale de los límites de la mente de quien lo imaginó para existir de algún modo en el mundo. Esto es crear.


Así, la imaginación es la capacidad de ver en nuestra mente algo que no se encuentra presente o ni siquiera existe, mientras que la creatividad es la capacidad de plasmar ese algo y concretarlo una cosa que no existía antes. Ya los verbos que representan ambos conceptos nos dejan bien clara la diferencia: no es lo mismo imaginar algo que crearlo. 

En cuanto a la imaginación, nuestro cerebro está preparado para imaginar casi cualquier cosa que le pidamos, el problema es que no se lo pedimos demasiadas veces. Los niños sí suelen hacerlo, porque carecen de mucha de la información que los adultos conocemos, por lo que tienen que recurrir a la imaginación para completar el cuadro y así entender y explicarse el mundo.

He dicho que podemos imaginar CASI cualquier cosa, pero este "casi" no varia de una persona a otra. Podemos imaginar cualquier cosa sobre la que tengamos referencias, pero no podemos imaginar algo completamente nuevo, algo que no sea una mezcla de distintas cosas que conocemos. Por ejemplo, puedo imaginar un dinosaurio rosa, con orejas grandes, porque conozco y tengo en el archivo de mi cerebro imágenes de todos estos elementos por separado, pero no puedo imaginarme un nuevo sentido que no sean los cinco (o siete si sumamos la telepatía y el sexto sentido) de los que ya disponemos. Te aseguro que me he esforzado deliberadamente en imaginar qué otra información podría recogerse del entorno, pero que los humanos no percibamos porque no tenemos un sentido para ello (y estoy convencida de que esa información existe), pero lo único que he conseguido es que mi mente se quede bloqueada, sin nada dentro. Puedo imaginar un sonido que huele, por ejemplo, porque tengo referencias de sonidos y de olores, pero no puedo imaginar algo totalmente nuevo y desconocido. Es por esta razón por la que decía antes que todos tenemos la misma capacidad de imaginar (otra cosa distinta cuánto la usemos cada uno). Y si tenemos la capacidad de imaginar, tenemos la capacidad de crear.

Así que, si no lo has hecho ya, pero te ha tentado resolver el problema en tu imaginación, descarga la primera actividad y crea algo nuevo. Entenderás mejor el proceso y te prepararás para trabajar la creatividad con los niños: nadie puede enseñar algo de lo que carece. Aprovecho para decirte que, si no quieres perderte las siguientes entregas descargables, sólo tienes que suscribirte al blog para recibir los artículos por correo (en la columna de la derecha). Sólo vas a recibir los artículos publicados aquí, no te enviaré ningún otro correo para llenar tu bandeja de entrada.

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